Hoy volví a la playa donde siempre disfrute con mi madre
tantos buenos momentos de playa, risas, charlas, de echarme la bronca porque no
me ponía la crema para el sol (y sus correspondientes noches cuidándome con sus
“trucos infalibles” para calmarme las quemaduras),el vitaminas (un personaje
muy carismático de Ceuta que siempre se pasea por las playas de Ceuta vendiendo
golosinas y frutos secos) y sus caramelos
de azúcar de colorines que tanto le pirraban, era capaz de gastarse unos
pocos de euros en esos caramelos, sobre todo, ya no para ella y para mí , que
claro yo me ponía puó, sino porque siempre estábamos acompañados y compartía
con todos los que estábamos siempre allí.
Cierto es que me puse casi en el mismo sitio donde me ponía con
ella, y la verdad que me vine un poco abajo porque aún tengo esa sensación de
que creo que la voy a ver al lado mía, son 36 años acompañados de esa persona
especial que era, y aunque sé que nunca me olvidare, entiendo que el tiempo cura
todas las heridas.
El tiempo me curo heridas de guerra de pareja, de amistades,
de enfados estúpidos, y supongo que curara esta dura herida que me dejo la
muerte de ella el día 17 de mayo.
Todos tenemos un proceso para aceptar las cosas, y poco a
poco, ya las voy aceptando.


