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lunes, 13 de febrero de 2017

Despues de tanto tiempo

Es curioso, llevaba muchísimo tiempo sin escribir algo por aquí, y gracias a que una profesional del ramo de la psicología ( la cual comencé hoy con ella) me recomienda que este tipo de cosas ( y el que videoblog en cuanto pueda tener ordenador para poder editar) vuelva a hacerlas, sobre todo porque es una propia terapia en si soltar todo lo que tenemos dentro de nosotros de todas las maneras posibles, y sobre todo, que yo soy dueño de contar cada una de las cosas que me apetezca, sin tener que pensar en lo que los demás opinen.

¿ a que vino esa ultima frase?, le comente que existen personas que me siguen que muchas veces se quejan ( a veces con razón ojo), de que cuento muchas cosas personales y que no debería compartir muchas cosas ¿sabéis la respuesta de una profesional? -Sabes Cristóbal, nosotros compartimos de nuestra vida lo que queremos y lo que nos da la gana, solo tenemos que aprender con quien queremos compartir esas cosas ¿ Por qué ponerte trabas en la vida?, tienes que aprender a priorizar en todo, entre muchas cosas eso, ¿que me apetece contar en las redes sociales algo mio? pues cuéntalo, es como una pareja, si alguien te sigue es porque te sigue como eres , si ya no le caes bien que se vayan, ya volverán otros, y extrapolando a la pareja, si la pareja te quiere te quiere por como eres ¿deja de quererte porque cambias?, tranquilo, ya llegara a tu vida otra persona que te quiera como eres.

Lo de mi ex también lo trate, no voy a daros otra vez la chapa con todo lo que paso ( los que sois importantes para mi ya sabéis lo que paso realmente y no la versión edulcorada a su favor que incluso ella va contando a mi madre para dejarme mal a mi y ella ser la buena de la película) y solo me dijo que sinceramente, era mejor que hubiera pasado todo lo que paso, que ese tipo de relaciones a la larga no van a ningún lado, y que hice bien en darme cuenta de que tenia que hacerme de valer con ella, aunque bueno, seguir contando más de lo que me contó sobre mi ex es ya meterme en otros temas que por ahora, me quedo para mi.

Sinceramente es curioso como una persona en 45 minutos que estas charlando con ella, por ser profesional, te ayuda muchísimo, me dio unas recomendaciones y unas pautas que tengo que empezar a seguir, y veremos como sigue la cosa.

Y sobre todo me queda por decir una cosa, en estos últimos 5 años a sido cuando mi vida pego un giro de 90 grados exagerado, todo cambio, y en el camino de este cambio yo mismo note que cambiado exageradamente a peor, y por el camino deje atrás por mis propios nervios, ansiedades, miedos, y porque  no decirlo, por los cojones que siempre tenido, a personas que la verdad no tenían ninguna culpa y eran buenas para mi, aunque a la vez también por otras situaciones otras distintas me dejaron atrás, entre mal entendidos, otras personas que malmetieron (aunque una de las filosofías que voy a tomar es que no tengo que echar la culpa a los demás y yo mismo tengo que ser responsable de las cosas que pasen alrededor mía) hubo personas que se quedaron por el camino , solo puedo y quiero decir una cosa, se que fui responsable de muchas cosas, y aunque ni se si lo leeréis o no, solo puedo decir por mi parte que siento todo, de verdad.

Próximamente más y mejor.
Goniker, cierro.

sábado, 8 de octubre de 2016

¿Salvar partida o empezar una nueva?

Siempre me sentido un poco traicionado con eso de la palabra amor, ¿Qué es el amor?, Sentimiento de intensa atracción emocional y sexual hacia una persona con la que se desea compartir una vida en común, según Wikipedia.

Siempre fui esa persona que pensaba que eso era el amor, y aunque viví gratas experiencias en esto de tener una vida en común con alguien, a la larga, nunca encontré, y mira que  puede resultar triste decirlo con mi edad, alguien que me diera verdadero amor.
A mis ex nunca podré recriminarles nada, todas esas personas fueron experiencias (positivas, negativas, y alguna muy tóxica) las cuales puedo decir que aprendí mucho de ellas, cosas buenas, y por desgracia, algunas malas.

Aprendí a ser querido (a veces pienso que no amado) y con mis tonterías ñoñas, porque aunque no lo parezca, soy demasiado romántico, y por lo visto, eso de haberse criado con películas románticas de antes no está muy bien visto hoy en día, el amor ya no es lo que era.

Los que me conocéis en la vida 1.0 y algunos de la 2.0, sabéis que hace poco decidí dar un paso muy importante con respecto a mi última ex pareja, decisión que me costó y cuesta muchos momento de pensamiento, amargura, arrepentimiento, pesadillas, pero también momentos de paz y sentirme bien conmigo mismo, una pequeña sensación de quererme a mí mismo, valorarme y sentirme bien.

A ella nunca le podría reprochar nada, cuando comencé con ella acepté y entendí las condiciones que tenía que vivir para poder estar con ella, lo único que me prometía que algo de su vida personal tendría que cambiar, que esperara, que todo sería magnífico, pero esa promesa nunca llegó, su vida personal y familiar se antepuso a lo nuestro.

Puede que con lo que hice le hiciera daño, es más, ella quedó conmigo en darme un regalo que me tenía guardado, puede que desaparecer de su vida con las condiciones que le puse no fuera la mejor forma de terminar esto, porque si esto me lo hubieran hecho a mí me moriría, pero me corría la necesidad imperiosa de saber si ella actuaría (porque aunque fuera algo personal, si ella hubiera querido cambiar lo que nos impedía estar juntos, lo hubiera hecho).

También dos frases, dos hechos en mi vida me hicieron ver que esto tenía que pasar, la primera fue leyendo la saga de libros pídeme lo que quieras, los dos personajes, personas totalmente diferentes la una de la otra, pero que se amaban  y eran personas destinadas a estar juntos para siempre, pero tenían unas moñas y discusiones impresionantes, pero siempre luchaban el uno por el otro; en nuestro caso nunca paso.

La otra, fue una frase que escuche a un presentador de un programa de la mtv que me marco, cuando uno ama no se esconde ni intenta esconder a la persona que ama, sales con ella de la mano, os besáis por la calle, y no paráis de subir fotos en Instagram ¿nos pasó eso a nosotros?, NO es la respuesta.

Muchas veces sé que estás conectada, y tengo muchísimas ganas de hablarte, de saber de ti, de hablarte, pero la verdad algo en mi me dice que sería algo nefasto para mí.

Aunque no lo creas te quiero y siempre te voy a querer, aunque algún día vuelva a encontrar “ese amor” que busco, bueno que buscamos todos los que no lo tenemos, siempre vas a tener un hueco en mi corazón.


Espero que la vida te trate bien, porque a pesar de todo, te lo mereces.





martes, 19 de julio de 2016

La loba con piel de cordero, microcuento.


Había una vez una borreguita, ella era guapa, monísima de la muerte y muy cuca que siempre contaba un cuento.

Ella siempre era la víctima, todo lo que le acaecia  en la vida estaba como escrito por un mandato divino para que ella sufriera las consecuencias todos los días.

Nunca dormía bien, siempre estaba enferma, todo lo malo le pasaba a ella, los borregos que estaban al lado suya eran todos muy malos y perversos, nadie la quería y todo el mundo le hacía el vacío y pasaban de la pobre borreguita.

Pero esa borreguita mudaba la lana cada vez que tenía conversaciones con otros del rebaño, pero esas mentiras para quedar como la borreguita herida, cambiaban según al borrego que se las berreaba, al final esas mentiras acabaron corriendo por todo el rebaño, el rebaño era muy pequeño aunque ella pensaba que sus mentiras nunca llegaron al oído de los otros borregos.

Pero al final todos los borregos berrearon  la versión de la borreguita y se dieron cuenta de lo mentirosa que era, y al final, la borreguita fue descubierta.

Al final todos los borregos del rebaño descubrieron que su amiga borreguita no era tal, tras descubrirla y quitarle la piel, era un gran lobo que los tenía totalmente engañados.

A la larga, todos los lobos que se esconden bajo la piel de un hermoso corderito, son descubiertos por el resto de la manada.

Los cuentos, cuentos son ¿verdad?



martes, 14 de junio de 2016

Una mañana más.

La pulsera cuantificadora me vibra, son las 7 de la mañana, es la hora de levantarse para ir a hacer algo de ejercicio.

Cuesta abrir los ojos, otra noche de sueño inquieto pegado al suelo, si,  ya hace calor por las noches y el bochorno húmedo de esta ciudad hace que el dormir pegado al suelo sea una de las pocas soluciones que te quedan para poder charlar un rato con mi amigo Morfeo.

Mira a los lados, no te veo, ¿dónde estás?, aunque aún nunca despertaste a mi lado te extraño, un beso de buenos días, una sonrisa mañanera, un abrazo animándome el día ¿no los merezco? siempre me pregunto, y por lo visto no soy merecedor de esos regalos, se los deben de merecer otros.

Sigo entre estas 4 paredes, ( citando a la musa de la vida Estela Reynolds), en mi cárcel de pladur particular, cuántas veces deseo no ver estas paredes, si, son mis paredes, las paredes que alguna vez tendré que pagar todos los meses, pero no me gustan, me recuerdan la vida que vivo, la ciudad que tristemente me acoge y la vida oscura y fría que me auto impuse sin querer en ella.

Salgo de ellas y encuentro a las dos personas cotidianas de mi vida, mis padres, cada día noto lo mayores que están, el tiempo pasa, y se los noto, sobre todo a mi madre, la que lleva el peso de todo encima de esos hombros ya castigados de una vida dura de trabajo, sufrimiento y decepciones con su circulo familiar y de amistades (somos iguales incluso en eso), la miro a los ojos, otra noche que no durmió, seguro que lleva horas en el sofá, su sofá de masajes que se cae a pedazos pero que no es capaz de tirarlo, es su hueco, su espacio y no quiere perderlo, ese sofá y los mini juegos de facebook son su esparcimiento, su vía de escape.

Miro ahora a mi padre, si, lo quiero, ¿a un padre se le tiene que querer no?, pero el es otro cantar, no me transmite nada, nunca lo hace, es frío, no sé lo que pasa por el, no me trasmite nunca nada y creo que nunca lo hizo, vivimos juntos pero ya, eso es otra historia.

Me visto para salir a hacer una caminata deportiva, los mismos trapos de siempre, ya me gustaría poder llevar una ropa deportiva cara, unos tenis de esos que luces los runners más que un traje un político en un debate a 4, pero no puedo llevarlos, soy gordo y pobre, y si no encuentro talla de ellas, no puedo pagarme esos caprichos tan caros, toca sudar la vieja camiseta de ferrari que mis padres me trajeron de Roma, amargo y a la vez bonito recuerdo de que lo fuimos hace unos años y ahora ya no somos.

Salgo a la calle, enciendo el programa con gps para después enseñar todo orgulloso el esfuerzo que echo para perder 400 gramos, ando, veo lo mismo de siempre, las mismas caras que se repiten día tras día, las mismas calles, las mismas aceras, incluso el mismo chico ( que me regala una curiosa sonrisa todas las mañanas) que pasea a su perro, todo es cíclicamente igual, nada cambia, nada me hace ver que el día puede ser distinto.

Lo único que cambia es el podcast que escucho cada vez que salgo a andar, videojuegos, cine, humor, parapsicología, los temas que me acompañan durante las dos horas que salgo a intentar cambiar el cuerpo que tengo, los interlocutores que escucho en ellos cada vez más asiduamente se convierten en otro mundo para mi, ¿alguien nuevo en mi vida? es una locura seguro que pensareis, pero no, no lo es.

Llego a casa, y me pongo a pensar que ya pasó la mañana, que mañana será una mañana más, que lo único que cambia, es el podcast.